El uso de Pines y Anillos masónicos

Seguramente tienes deseos de adquirir Pines y Anillos masónicos. Bien, antes de adentrarte en la búsqueda del anillo masónico ideal, debes saber algunas cosas.

Estaba mirando las fotografías en mi computadora porque quería depurar los casi 2 TB que tengo en fotografías. Entonces me encontré con algunas imágenes de celebraciones masónicas públicas o más bien cívicas en las que aparecen algunos hermanos a los que aprecio bastante.

Pero me di cuenta que había uno que otro personaje a los que francamente había visto una o dos veces en trabajos masónicos regulares y pensé que ya era momento de escribir sobre este tema en el blog, entonces aquí lo tienen.

AVISO: En este artículo no encontrarás palabras sagradas, tocamientos ni formas de reconocimiento alguno entre los masones. Puedes compartir con total tranquilidad. No te vayas sin visitar los demás artículos de nuestra página. Al final de esta publicación encontrarás enlaces a publicaciones relacionadas con la masonería y mucho más.

¿Es correcto usar pines y anillos masónicos?

Como les estaba diciendo, dentro de la masonería vamos a encontrar muchos tipos de personajes. Desde los que asisten con infaltable regularidad a los trabajos semanales de su logia, hasta los que se iniciaron y jamás asisten a logia, pero aparecen en los eventos públicos.

Esta clase de personajes suelen ser los primeros en acercarse a los hermanos que comercian con joyería masónica con el objetivo de comprar pines y anillos referentes a la orden para poderlos ostentar en su día a día.

De donde yo vengo hay muchas formas de llamar a esas personas. Pero nos limitaremos a decir que son personas que intentan llenar vacíos emocionales a partir de las apariencias.

Gente que difícilmente podrá llenar el nombre de masón en un futuro cercano y de esos hay que cuidarnos; porque son los que llenan a la fraternidad de paja.

Los distintivos masónicos son una forma muy atractiva de llamar la atención de las personas en el día a día. Siempre hay gente interesada en aquello que uno porta con tanto orgullo, y digo orgullo porque la pertenencia a la masonería es algo de lo que nos tenemos que sentir orgullosos quienes así lo hacemos.

A mí me gustan los pines y los anillos masónicos

¡A nosotros también! Los distintivos de la orden siempre son una forma interesante de manifestar nuestra pertenencia a algo que nosotros consideramos apasionante. El uso de los anillos y pines masónicos es cada día más aceptado en el mundo y si a ti te parecen adecuados, úsalos.

Hay anillos masónicos de todo tipo como estos: https://amzn.to/3mHNghd. Y pines para todos los gustos, sabores y grados, por supuesto. Aquí tienes algunos que te pueden llamar la atención: https://amzn.to/3mD0BqV.

Al final del día, si vas a usar un distintivo masónico, debería ser hermoso.

¿Tiene algo de malo?

Vamos, que no está mal portar un distintivo de la orden, ya sea en el auto, en un llavero, en un anillo o un pin. La masonería es una institución que tiene más de una razón para sentirse orgullosos de ella y vale, si queremos decir que formamos parte de la orden. Está bien, pero hay que hacerlo con responsabilidad y sentido común, ya me explico.

La masonería es una institución que tiene por lo menos 300 años de funcionar como organización y que tiene consigo por lo menos 6 siglos de historia rastreable.

A lo largo de los siglos, la masonería se ha enfrentado a muchos detractores, ha sido perseguida, castigada y severamente reprimida por diversos regímenes autoritarios a lo largo de la historia de la humanidad.

pines masónicos

Se trata de personajes que no han hecho otra cosa que desprestigiar lo que los masones de la época realizaban en la privacidad de los templos masónicos y todo esto por la simple razón de pensar diferente que ellos. Eran tiempos turbulentos y de mucha ignorancia (¿y cuándo no?).

En este caldo de cultivo, la masonería se las ha arreglado para salir adelante y seguir funcionando. Existen registros de hermanos masones que lograban reconocerse entre sí a partir de distintivos discretos como en el caso de la flor no me olvides o como en los campos de concentración Nazis durante el holocausto.

Persecuciones, siempre persecuciones

Pues se portaban uniformes especiales según el tipo de preso que se tratara, los masones, por supuesto, no fueron la excepción. Este tipo de acciones de algunos masones nos hacen recordar y valorar la época en la que nos tocó practicar la masonería y nos dan un gran sentido de la responsabilidad a algunos.

Vamos, que si ellos pudieron trabajar la masonería en espacios y momentos tan complejos para la historia de la humanidad. ¿cómo es que nosotros tenemos pereza de asistir a las sesiones de nuestra logia?

Ahora bien, aunque la masonería actualmente ya no se encuentra perseguida en la gran mayoría de los países del mundo. Es cierto que sigue teniendo detractores y sigue existiendo mucha crítica para los que pertenecemos a la orden.

Desde personas que desconfían de la masonería por historias o mitos urbanos; hasta fanáticos religiosos a los que se les ha adoctrinado para odiar de manera sistemática a todo aquél que no piense como ellos.

El problema de usar Pines y Anillos masónicos

La masonería entonces ha tenido que abrirse camino en las sombras para no tener conflictos con todas esas persona que se oponen a su existencia. Y por supuesto, los masones hemos ido pasando medianamente desapercibidos.

Todo esto gracias, a que nos hemos acostumbrado a guardar silencio a raíz de nuestros juramentos y porque no es algo que debamos ventilar en cada reunión a la que asistimos; pues terminamos por caer mal si no tenemos otro tema de conversación.

Esta cuestión es más común en los recién iniciados, quienes tienen más ímpetu por mostrar a dónde es que pertenecen, ya saben.

Entonces, ¿Debo usar pines y anillos masónicos?

La respuesta podría ser que no tiene nada de malo, pero hace falta matizarlo.

Les pondré un ejemplo:

Juan es un hermano masón que acaba de asistir a un evento público en el que se conmemora el natalicio de Benito Juárez. En esa reunión pública, Juan adquirió un pin masónico con una escuadra y un compás. Lo colocó en su traje negro y ahí lo dejó por el resto de la reunión olvidando que lo tenía puesto.

Los días pasaron y Juan tuvo que volver a su trabajo en el gobierno de la ciudad. Tomó su saco como todas las semanas sin darse cuenta que tenía puesto el pin que acababa de adquirir, al llegar a su trabajo.

Su jefe, un católico ultra conservador lo abordó y le dijo que se quitara ese tipo de distintivos mientras estuviera trabajando pues a algunas personas les podría parecer ofensivo.

A partir de ese día, Juan recibe un trato “diferente” de su jefe y aprendió una valiosa lección:

No a todos les hace gracia que uno pertenezca a la masonería. Y que a veces, es mejor ser discreto con la filiación a nuestra institución. Pues no sabes lo que te puede acarrear (bueno o malo). O, en su defecto, aprender a vivir con las consecuencias que esto le puede acarrear.

Este pequeño ejemplo basta para explicar los problemas a los que se puede enfrentar uno cuando menciona o muestra abiertamente que se es masón. Y, aunque no tiene nada de malo pertenecer a una orden como la nuestra.

Todo con medida

Lo cierto es que debemos tomar las cosas con calma. No hace falta que divulguemos en todo momento que somos masones y mucho menos es necesario que portemos anillos, pines, corbatas y demás artículos para nuestro uso diario.

Con esto, hermanos no quiero decir que sea malo o que haya algo de que sentirse avergonzados. Incluso habrá quien se sienta indignado con lo que acabo de describir en las líneas anteriores y con justa razón. En pleno siglo XXI no debería existir tanta discriminación o mentes tan cerradas respecto de lo que otras personas piensan o creen.

En otras palabras, que, si yo quisiera ponerme una corbata amarilla con puntos rosados, ese debería ser enteramente mi problema.

pines masónicos de oficiales

La cuestión es que no vivimos en un mundo ideal en el que podamos ir por la vida exigiendo nuestros derechos sin tener represalias por parte de la gente. Vamos, que aunque podamos exigir nuestro derecho a portar los distintivos que queremos; no es conveniente quedar como aquel que quiere ser disruptivo sólo por querer establecer un punto.

Al final, si esa es la cuestión y realmente no te importa perder incluso tu trabajo o tener problemas con tu familia por una necedad, pues estás en tu derecho. Lo cierto es que, como digo, hay que aprender a vivir con las consecuencias que esto pueda tener.

Consideraciones finales sobre el uso de Pines y Anillos masónicos

Un hermano al que aprecio mucho me dijo alguna vez:

“si quieres ser necio y hacer lo que sea tu voluntad, entonces vas a tener que aprender a tragar sapos sin hacer gestos”.

Y sí, creo que tenía razón.

En resumen, ¿cuál es la razón por la que se portan los pines, anillos y demás distintivos masónicos en el día a día? La respuesta puede ser diversa dependiendo del hermano que lo haga, yo he llegado a una muy simple, porque quieren y porque les gusta.

Esto puede tener muchas consecuencias, tanto positivas como negativas y será responsabilidad propia aprender a lidiar con todas esas posibilidades. Así sea en el trabajo, en la escuela o incluso dentro del núcleo familiar.

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Saludos de parte del equipo de El Blog del Masón.

Maestro Masón.

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