El simbolismo masónico de la flor no me olvides

El día de hoy vamos a abordar un tema que relaciona a la masonería y a una pequeña flor, la flor no me olvides. Un elemento simbólico que hasta nuestros días sigue cautivando a propios y extraños por su historia y significado.

AVISO: En este artículo no encontrarás palabras sagradas, tocamientos ni formas de reconocimiento alguno entre los masones. Puedes compartir con total tranquilidad. Al final de esta publicación encontrarás enlaces a publicaciones relacionadas con la masonería y mucho más.

Nos encontramos en una época dorada. Un momento donde las ideas fluyen libremente y la luz del entendimiento logra iluminar a aquel curioso que como nosotros, busca la verdad.

Suena utópico, ¿no? Pareciera un sueño y nada más, pero lo cierto es que nuestro tiempo podría ser el más libre de los tiempos, la edad de la información.

El trabajo que a continuación someto a su criterio está ubicado en un momento histórico que nada tiene que ver con el actual. Espero que logre despertar en vosotros un momento de reflexión interior para valorar lo que hoy en día conocemos como masonería. Pero sobre todo, lo que entendemos por libertad.  

En un templo masónico, nos encontramos rodeados de lo que parecieran mitos y leyendas, trabajamos con símbolos masones y con alegorías de gran significado moral. Pero existe una historia que parece insignificante como la protagonista de ella.

Se trata de la historia de una flor, una pequeña y discreta flor azul llamada “No me Olvides”. Esta historia comprende dos vertientes míticas y una más que resulta conmovedora e inspiradora, pero muy real. Me gustaría comenzar por las dos versiones, la primera cuenta lo siguiente:  

¿Qué es la flor no me olvides?

La flor “no me olvides” o miosota, es una pequeña flor azul, con un poco de color rojo y cuenta la leyenda que nació así: Cuando Dios creó el mundo, dio nombre y color a todas las flores. No obstante, una pequeña florecilla le suplicaba: ¡No me olvides!, ¡No me olvides!, pero como su voz era tan fina.

Dios no alcanzaba a oírla, una vez que el creador finalizó toda su obra, pudo percatarse de esa pequeña voz, pero ya todos los nombres estaban dados, así que Dios le dijo:

No tengo nombre para ti, pero te llamaras “no me olvides”. Y por colores te daré el azul del cielo y el rojo de la sangre.

Además le dijo que serviría para acompañar a los muertos y para consolar a los vivos.  

La historia de la Flor No me Olvides

Respecto de la segunda historia, es más una historia de amor que dice lo siguiente:

Una antigua leyenda alemana dice que dos enamorados iban paseando por las orillas del Danubio cuando la joven vio en el agua que flotaba una flor; le pidió a su enamorado que se la llevara.

El joven se lanzó al agua, recogió la flor pero se hundió en el agua ahogándose por el peso de su armadura. Antes de morir le tiró la flor a su amada gritándole “Vergißmich nicht” (No me olvides). Después de dos conmovedoras historias continúo con la versión real y que tiene que ver con nuestra fraternidad.  

La Gran Logia Zur Sonne en el Gran Oriente de Alemania acostumbraba mandar fabricar un pin para sus reuniones anuales y obsequiaba uno a cada asistente a manera de recuerdo de la reunión.

Los fabricados para la reunión de Bremen en 1926 representaban la flor No me Olvides y fueron manufacturados en una fábrica alemana en la ciudad de Selb.

La colecta de invierno

En 1934 los Nazis inventaron la Winterhilfswerk (Colecta de Invierno) que consistía en recolectar dinero en las calles durante ciertas semanas del invierno. El dinero se destinaba a la fabricación de armamento. 

Cada invierno se diseñaba distintos pines que eran usados sólo durante el tiempo de recolección para identificar a quienes habían contribuido.

Por una extraordinaria coincidencia, el pin usado por los Nazis para la colecta del invierno de 1938 fue la misma No me Olvides escogida por los Masones en 1926 y fue fabricada en la misma factoría de Selb. Sin duda, los Masones que la habían usado en Bremen en 1926 estuvieron contentos de volver a lucirla 12 años después.

Pero no cabe duda de que desconocían los objetivos reales del partido Nacional y la importancia que cobraría esta pequeña flor en fechas futuras.

reunión de masones

La guerra

Ahora bien, como todos los presentes saben la Segunda Guerra Mundial, escenario de atroces crímenes contra la humanidad; tuvo lugar entre los años 1939 a 1945. En este periodo de tiempo se dieron eventos desastrosos para la libertad, así como persecuciones y genocidios a grupos que desagradaron al régimen Nazi durante el Holocausto; uno de ellos fue la masonería.   

Los masones que vivieron durante el Tercer Reich, ya sea del lado Nazi o del lado Aliado, evidentemente se tuvieron que enfrentar a los horrores de la guerra como cualquier humano de aquella época y aunado a ello, el hecho de que no les era posible celebrar sus tenidas con libertad.

Así, adoptaron aquel viejo pin como forma de identificación como masones. Pues la escuadra y el compás, imágenes masónicas o un saludo masón, ran un peligro latente para sus portadores; incluyendo entre ellos masones de toda creencia religiosa, si saben a lo que me refiero. 

Fueron tiempos difíciles en los que la oscuridad se apoderó de la humanidad y los pequeños destellos de luz eran los que mantenían a flote la esperanza no sólo de los masones, sino de la humanidad.

El final de la guerra y la Flor No me Olvides

Al término de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Gran Maestro Vogel instaló una nueva Logia en Selb en 1948, recordó la anécdota del pin “No me Olvides” y como la fábrica y los moldes aún existían.

Vogel encargó una gran cantidad de esos pines, que distribuiría después como señal de fraternidad en donde quiera que fuese a visitas oficiales.

A partir de esta fecha, en Alemania se acostumbra que en las ceremonias de iniciación, a los masones de algunas Logias en aquel Oriente se le entrega al recién iniciado un pin de la flor como conmemoración de aquellos valientes masones durante la guerra.

La flor no me olvides hoy en día

Hoy en día es común ver estos pines como parte de la cultura masónica del mundo, incluso se encuentran representados en la joyería masónica de todo tipo.

Desde aretes hasta anillos masónicos por un buen precio en la red, estos elementos son de gran significado para los que conocen esta florecilla y les resulta más discreto que ir por la calle haciendo saludos masónicos o portando una escuadra y un compás en la calle. Si te llama la atención este tipo de artículos para regalar a tu pareja te recomendamos este conjunto que puede venir perfecto al contar la historia de esta flor: https://amzn.to/3mRKgyD

Se trata de una historia de superación ante la adversidad y de que cuando se quiere se puede, debe ser un ejemplo de que los problemas que podamos enfrentar como individuos o como Logia masónica no nos deben alejar o separar.

Al contrario, debe ser un motivo de unión entre todos nosotros, dejar de lado cuestiones personales y ver por el interés superior de todos los aquí reunidos. El recordar que han existido tiempos peores que los que vivimos como sociedad y que aún en tales circunstancias, la fraternidad prevalece.

Conclusión

Formar parte de una logia es ser uno más que contribuye en nuestra obra, es interesante dar a conocer estas historias de una fraternidad que no se rinde y que siempre sale avante, descubrir quiénes son los masones desde distintas perspectivas, una de ellas ésta.

¿Te gustaría que escribiéramos sobre algún tema masónico en especial? Déjanos un mensaje en nuestra sección de Contacto y cuéntanos más sobre él. Hagamos crecer esta comunidad masónica.

Hemos llegado al fin de este artículo, les agradecemos por sus grandes muestras cariño y recordándoles que nos pueden seguir en Facebook y Twitter. Les agradecemos por todo su apoyo, este proyecto se realiza con mucho esfuerzo para que tengan contenido de calidad disponible en su idioma.

No olviden compartir el artículo en las redes sociales y con sus hermanos, nos ayudan mucho recomendándonos y siguiéndonos en nuestras redes sociales. 

Saludos de parte del equipo de El Blog del Masón.

Maestro Masón.

Boletín Masónico

9 comentarios en «El simbolismo masónico de la flor no me olvides»

  1. La verdad es que tiene todo un significado:físico, mental y psicológico para nosotros y que mejor aun el significado de camaradería, reconosimiento y gran cariño que uno puede dar la vida por el otro. Es la "FLOR NO ME OLVIDES"

    Responder
  2. Es maravilloso haber encontrado esta historia pues leí de está hermosa flor en una revista que tenemos y me pareció muy interesante el nombre de esa pequeña flor no me olvides y hoy en día la busco para plantarla en mí pequeño jardín gracias por tan maravillosa historia

    Responder
  3. Wao!!! Ese es mi nombre Miosotis. Con razón peleo como fiera por la libertad. Uff…. ya veo de donde viene la fuerza. No creo en Dios, dioses…. pero si en la libertad del Ser y su existencia

    Responder

Deja un comentario