¿Cómo ser un buen masón?

Hace algunas semanas nos preguntaba un seguidor de Facebook lo siguiente sobre ser un buen masón:  

«¿Cómo puedo ser un mejor masón, hay un modelo de masón ideal? Si es así me gustaría que me pudieran brindar algunos consejos, mi interés es el de seguir mejorando, gracias.»

Sin embargo, en el Blog del masón ya se está haciendo costumbre tratar de contestar las dudas a partir de un artículo completo.

AVISO: Esta publicación está escrita por masones. Pero en este artículo no encontrarás palabras sagradas, tocamientos ni formas de reconocimiento alguno entre los masones. Puedes compartir con total tranquilidad. Al final de esta publicación encontrarás enlaces a publicaciones relacionadas con la masonería y mucho más.

No olvides dejarnos tu opinión en los comentarios al final del artículo.

¿Qué busca la masonería?

Desde que la masonería vio sus inicios en Europa, siempre ha sido motivo de críticas y elogios provenientes de diversas fuentes; y es que la naturaleza de nuestra orden es bastante seductora. Desde comerciantes muy humildes hasta las familias reales del mundo, la masonería siempre ha estado muy arropada por sus integrantes.

Sin embargo, es posible que esta gran diversidad de miembros provenientes de muchos segmentos poblacionales sea nuestra gran debilidad al tiempo que es una maravillosa ventaja.

¿Qué es ser un masón?

Ser masón significa pertenecer a una de las fraternidades más antiguas de la historia. La masonería tiene miles de miembros esparcidos por la mayoría de los países del mundo y es una organización que tiene cientos de causas para la asistencia pública y para el crecimiento personal tanto de sus miembros como de sus familias.

buen masón

El hecho de ser masón, también representa una responsabilidad. Ya lo decíamos en nuestro artículo: ¿Cómo ser masón? Pregúntale a un masón. Cargar con la responsabilidad de ser señalado como un miembro de la orden masónica es cargar con una orden con más de 300 años de historia de masonería organizada. Se trata de una responsabilidad que no debe ser tomada a la ligera.

¿Qué hacen los masones?

Por supuesto, con toda esta situación uno se pregunta qué es lo que buscan los masones o la masonería como institución. La respuesta es intentar que buenas personas se conviertan en mejores versiones de ellos mismos. El tema, es que cada hermano tiene un origen distinto, objetivos en la vida que a veces no son compatibles unos con otros.

Entonces, conviene hacer la distinción sobre lo que hace la masonería como institución y lo que hacen los masones como individuos. Así, los masones podemos escoger distintos caminos para vivir nuestra experiencia masónica. Hay hermanos que dedican sus esfuerzos al estudio de la simbología masónica, hay otros que se decantan más por la filantropía y los actos de beneficencia social y otros tantos que prefieren dedicarse a la enseñanza y la instrucción masónica (como es nuestro caso).

¿Qué hacen los masones en sus reuniones?

Es común encontrarnos con este tipo de preguntas en los foros, en los grupos de Facebook o en el propio Google. Y es que la mayoría de las personas interesadas en la masonería ignoran lo que ocurre en las reuniones de masones. Aquí responderemos de manera clara: Los masones nos dedicamos a compartir conocimientos adquiridos a partir del estudio de distintos temas. Así, llegado el día de la sesión, un hermano masón toma el uso de la voz y pronuncia una especie de «conferencia» respecto de un tema de interés común y dentro de la temática masónica.

Esto es similar a lo que hacemos aquí en El Blog del Masón. Abordamos un tema de interés masónico y/o colectivo, lo analizamos, creamos un artículo respecto del tema en cuestión; después de haber pasado por procesos de revisión lo compartimos con ustedes. Pues bien, dentro de las logias masónicas pasa exactamente lo mismo, se analizan temas relacionados con la orden y se desahogan semana a semana para el crecimiento de todos los asistentes.

Otra vertiente de «cosas que hacen los masones» son las actividades adicionales relacionadas con la beneficencia, la filantropía, el arte, el deporte y más. Pero, el asunto se torna más complejo cuando analizamos que cada una de las personas que integramos esta gran familia universal tenemos intereses diferentes y motivos diversos para encontrarnos en las logias masónicas, entonces surge la pregunta:

¿Existe un buen masón? ¿hay un modelo de masón?

La respuesta es un «No». Pero un «No» con trampa pues la masonería sí que brinda a sus miembros algunas bases éticas básicas para emprender su camino dentro la institución. Imaginemos que se trata de un piso firme a partir del que se va a construir una bella obra arquitectónica, cada obrero tiene plena libertad para hacer con ese espacio lo que guste y mande.

Esto es muy similar a la alegoría masónica de la piedra en bruto que en alguna ocasión explicamos dentro del blog y que tiene una función muy simple. Que el iniciado comprenda que nuestra misión como masones es la de perfeccionar nuestras habilidades todos los días en la medida de lo posible; ya que sólo de esta manera seremos capaces de tener un impacto positivo dentro de nuestro entorno (familiar, social y laboral) pero sobre todo un impacto en el mundo; que finalmente es uno de los ideales de la institución.

Así como cada uno de nosotros los masones provenimos de diferentes sectores poblacionales y tenemos diferentes metas, también emprendemos diferentes proyectos dentro y fuera de la orden. Por ejemplo, tenemos el caso de los hospitales Shriners para niños quemados o con algún tipo de discapacidad sobre este tema tenemos todo un artículo que puedes consultar siguiendo este enlace.

Los shriners son una parte filantrópica de la masonería y cumplen con una función de alto impacto social. Sin embargo, hay masones que nos dedicamos a otro tipo de labores, por ejemplo la investigación, la divulgación de los preceptos masónicos en medios digitales e impresos. También hay hermanos que dedican su vida a pulir la correcta ejecución de los rituales masónicos y hay quienes hacen todo lo anterior junto.   Lo cierto es que no existe un modelo de buen o mal masón.

Recomendaciones para ser un buen masón

Aunque los juicios de valor no son nuestro interés principal cuando elaboramos los artículos de nuestro sitio, es cierto que existen algunos consejos que podemos dar a partir de nuestros años de experiencia como miembros de la masonería:

  • Elige una área de especialización dentro de la orden, esta puede ser la filantropía, el estudio de la simbología, el aprendizaje de los rituales, la ejecución del ceremonial, y un largo etcétera. Esto te permitirá enfocar tus esfuerzos en algo concreto y una vez que te sientas satisfecho, puedes optar por otra actividad dentro de la orden.
  • Lee. La lectura de comprensión debe ser un atributo fomentado dentro de las logias masónicas. El buen masón, se informa, aprende cosas nuevas, duda y sobre todo se hace y responde preguntas.
  • Aprende enseñando. Un buen masón aprovecha las oportunidades para compartir lo que ha aprendido con sus hermanos, permitiendo también el aprendizaje a partir de la retroalimentación que los demás hagan respecto de su labor.
  • Recibe y aprende de las críticas. A veces, los aplausos excesivos provocan una visión nublada respecto de nuestro camino como masones y nos hacen crecer en soberbia. Aprende a escuchar a tus hermanos y sus comentarios. Aplícalos en tu vida y mejora.
  • Nunca hables mal del trabajo de tus hermanos. Recuerda que todos hacemos nuestro esfuerzo y que todos estamos aquí para crecer y para aprender de los demás. Si crees que alguien podría hacer un mejor trabajo, ayúdale a hacerlo ofreciendo tu apoyo, no tu crítica.
  • La humildad es clave. El aprendizaje y el crecimiento de un buen masón sólo se da si está dispuesto a bajar su ego y a ser un poco menos soberbio. De nada sirven las medallitas y los arreos masónicos caros y exóticos. Lo que en verdad te hará un mejor masón es tu conocimiento y tu aprendizaje sobre la vida.

Consideraciones Finales sobre ser un buen masón

Posiblemente el concepto «masón» no está sujeto a una valoración moral porque no hay un parámetro o una escala para medirlo y ni siquiera podríamos decir que nuestros hermanos son los encargados de valorar nuestra actuación ya que cada quién realiza funciones diversas y que rara vez pueden ser criticadas o admiradas en un sólo sentido.

Es bueno recordar que «como es arriba, es abajo». Por lo tanto nuestra recomendación y respuesta a la pregunta de nuestro seguidor es que no vale la pena preocuparse respecto de si se cumple o no con un ideal «masónico«. Es mejor preocuparse por ser una mejor PERSONA cada día que por ser el masón del año.  

Hemos llegado al fin de este artículo, les agradecemos por sus grandes muestras cariño y recordándoles que nos pueden seguir en Facebook, InstagramTwitter y Pinterest. Además, te invitamos a formar parte de nuestra comunidad en el Grupo Oficial de Facebook de El Blog del Masón. Les agradecemos por todo su apoyo, este proyecto se realiza con mucho esfuerzo para que tengan contenido de calidad disponible en su idioma. Nos gustaría saber qué opinas de este y otros artículos en la sección de comentarios.

No olviden compartir el artículo en redes y con sus hermanos, nos ayudan mucho recomendándonos y siguiéndonos en nuestras redes sociales.

Saludos de parte del equipo de El Blog del Masón.

Maestro Masón.

Boletín Masónico GRATUITO

Mantenemos tu información privada y compartimos tus datos únicamente con los proveedores que hacen posible este servicio. Lee nuestra Política de Privacidad

Última actualización el 2021-08-03 at 12:10 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

3 comentarios en «¿Cómo ser un buen masón?»

  1. Si hay un modelo del buen masón; aquel que cumple cabalmente lo establecido en la orden y lo multiplica en en el exterior.

    Aquel hermano que, con sus buenas obras va puliéndose internamente hasta lograr dominar sus instintos y pasiones.

    Pocos lo logran y son los que son recordados siempre en las logias o en la sociedad.

    Son aquellos masones que son referentes obligados en las tenidas cuando se revisan atrasos, avances, aciertos o yerros que trastornan o benefician a la masonería.

    Son nuestros modelos del buen masón, que lo olvidemos porque anteponemos intereses propios o porque tenemos marcas ideológicas partidistas es otra cosa.

    Nazario Medina M.M. Ote. Navojoa, Sonora.

    Responder

Deja un comentario