Los problemas que enfrenta una Logia

Una de las situaciones más lamentables que se pueden vivir en la masonería es la desaparición de un taller. El día de hoy en El Blog del Masón trataremos un tema que a muchos podría resultarles familiar. Las causas por las que una Logia desaparece, baja su membresía, dejan de asistir hermanos y algunos problemas que enfrenta una Logia en el mundo.

AVISO: Esta publicación está escrita por masones. Pero en este artículo no encontrarás palabras sagradas, tocamientos ni formas de reconocimiento alguno entre los masones. Puedes compartir con total tranquilidad. Al final de esta publicación encontrarás enlaces a publicaciones relacionadas con la masonería y mucho más.

No olvides dejarnos tu opinión en los comentarios al final del artículo.

Antes de comenzar, es importante hacer algunas aclaraciones. En primer lugar, todos los problemas que se enlistan suceden en todo el mundo; no es un caso particular de los talleres latinoamericanos. También hay que decir que no son los únicos problemas, quizás hagamos un segundo artículo al respecto. Aclarado esto, comenzamos.  

La masonería, como cualquier organización del mundo, está a expensas de lo que sus miembros hagan o dejen de hacer. No somos inmunes a los cambios sociales, a la situación socio-económica del país o a los múltiples factores que impactan en el resto de las asociaciones.

Algunos hermanos y personas al exterior incluso, han comentado que la masonería está pasando por un periodo de crisis. Que sus filas cada vez son más reducidas y que la influencia que pudieron haber causado en otras épocas, es cada vez más ínfima. Pero, ¿Por qué pasa esto? Vamos a tratar de averiguarlo:  

La baja membresía, graves problemas que enfrenta una Logia.

Las logias masónicas no sólo son el espacio en donde se trabaja la masonería, son el conjunto de hermanos que pertenecen al mismo grupo. En este sentido, las Logias se nutren, existen y perduran en función de los miembros que tengan. Uno de los problemas de una logia provienen precisamente de este punto, la membresía.

Por ejemplo, para una Logia de 3 a 5 miembros es casi imposible trabajar, y sí que existen. Además de estar a expensas de que uno de sus miembros falte; esto sin mencionar el hecho de que seguramente el hecho de trabajar masonería está sujeto a que existan un mínimo de hermanos.

Por esta razón, el desarrollo de los trabajos de una logia con baja membresía puede traer la imposibilidad siquiera, de abrir trabajos; esto, dependiendo de la constitución de cada Gran Logia. Algunas regulaciones masónicas incluso, establecen que si la Logia no reúne con determinado número de miembros debe desaparecer.

Falta de interés por la masonería

La cuestión de la membresía es un problema muy usual en las Logias de hoy en día, quizás derivado de que la masonería ya no representa el misterio que era para muchos. Tal vez porque la sociedad ya no está interesada en el mundo del simbolismo masónico o incluso por simple aritmética. Imaginen ustedes cuántas Logias había en 1800 y cuántos miembros o prospectos había disponibles. Hoy en día somos cientos de miles de Logias en el mundo.

Sólo por poner el ejemplo pasamos por las mismas leyes del mercado saturado. La masonería está pasando por un proceso de transformación. Es una asociación con más de 300 años de existencia como organización y 500 años o más de existencia fáctica. Nuestra fraternidad es una institución que debe aprender a avanzar con el mundo.

A veces, el tema de la membresía pasa por cuestiones tan básicas como la falta de interés de nuevos miembros. Y es que, lejos de las ideas absurdas sobre encontrar el santo grial y otras leyendas urbanas, la masonería debe aprender a ofrecerle algo a sus prospectos. Y claro, no hablamos de una cuestión económica; masones de todo el mundo están intentando crear programas de impacto social que atraigan a personas que piensen como nosotros.

¿Atracción de nuevos miembros?

El secreto para atraer a nuevos miembros es acercar la masonería a quienes pudieran estar atraídos por ella. En general, nosotros en ‘El Blog del Masón’ creemos que lejos están los días en los que las personas llegaban por montón a nuestras puertas.

De hecho, con la escalada de los medios de comunicación digitales y las redes sociales; las personas ya ni siquiera necesitan salir a ver su entorno, todo está al alcance de sus dedos. En este sentido, no sería descabellado que las logias habilitaran espacios digitales para recibir y canalizar a nuevos miembros; de hecho, la creación de páginas de internet, grupos, páginas de Facebook y otros medios, es una gran idea para campar prospectos. Y ojo, no hablamos de hacer propaganda, hablamos de despertar el interés por las personas adecuadas, siendo muy claros con el tipo de gente que buscamos como institución.

Pero sobre todo, es crucial que sepamos informar a las personas qué es lo que pueden encontrar dentro de nuestros templos y qué no. Vender a la masonería como algo que no es, es una forma perfecta para atraer a charlatanes, abusivos y gente sin escrúpulos a nuestros grupos, gente que sigue creyendo que la masonería sirve para ganar dinero o para hacer contactos. De cualquier manera, la masonería es una institución que requiere de manera urgente, transformarse para sobrevivir en este mundo.

En países desarrollados ya están comprendiendo la necesidad de abrir los templos. La UGLE por ejemplo realiza visitas guiadas dentro de sus templos explicando lo que es y lo que no es la masonería (y hablamos de la Logia Madre).   

Problemas que enfrenta una Logia: Falta de solvencia económica

Para nadie es un secreto que todas las asociaciones del mundo necesitan recursos para funcionar, la masonería no está exenta de esto. Hemos escuchado infinidad de ocasiones que los individuos que pretenden ingresar a la masonería se quejan de que hay que pagar y quizás tengan razón, de cierta manera.

Sin embargo, cuando ven los gastos que se tienen que enfrentar al tener una Logia masónica ya no es tan descabellada la idea. En un edificio masónico compartido con otras logias los gastos se reducen dramáticamente. El consumo de energía eléctrica, de agua y el mantenimiento propio del lugar puede ser bastante costeable. Nosotros tenemos un artículo en ‘El Blog del Masón’ en el que abordamos justo este tema: ¿Cuánto cuesta unirse a la masonería?

De cualquier manera, algunas Logias menos favorecidas, se ven en la necesidad de cubrir todos esos gastos por su cuenta. Si a eso le sumamos que en muchas ocasiones se tiene que pagar renta por un espacio donde practicar la masonería o el hecho de que hay hermanos muy morosos con sus cuotas mensuales, esto se hace un desastre financiero; quizá uno de los problemas que enfrenta una Logia, más complicados de sortear.

La solución está en pagar a tiempo las cuotas, intentar invertir en proyectos productivos que de alguna manera solventen los gastos del lugar e involucrarse todos los miembros del taller en lo que la Logia demanda. De otra manera estaríamos condenando a las logias a un desenlace nada deseado.

Ausencia de proyectos. El problema que mata a una logia.

Uno de los principales problemas que nos hemos encontrado en las logias es que no existen proyectos a corto, mediano y largo plazo. El más grande proyecto del año (y además del único) es la celebración del aniversario de la Logia y tal vez la celebración de las cenas de solsticio.

Aquí surgen preguntas, ¿No podemos hacer algo más? La masonería latinoamericana necesita comenzar a ser socialmente responsable. Y no nos referimos a publicar en Facebook sobre la desigualdad social o la inconformidad por las reformas legislativas, o redactar «planchas» sobre la postura de la masonería sobre temas sociales. Ese tipo de manifestaciones no llevan a ningún lado y únicamente se hacen para demostrar una supuesta empatía. La masonería de nuestros países ha caído en un letargo de conformidad con respecto a las causas sociales.

Hagamos algo para que este sea un mejor lugar para vivir. Colectas de agua, ayuda a los necesitados, música en asilos, puntos de recolección de ropa y víveres, firma de convenios de colaboración entre asociaciones civiles y la masonería. Conferencias magistrales sobre temas diversos, proyectos en conjunto con el gobierno para comunidades necesitadas y hasta colecta de croquetas para animales, algo que sirva.

Este tipo de proyectos tiene muchos beneficios positivos para nuestra organización, al realizar actos de beneficencia o de impacto social, las personas se encuentran muy agradecidas y no hay mejor paga que una sonrisa de parte de alguien que requería ayuda. Además, este tipo de eventos capta la atención de personas como nosotros, gente valiosa que tenga intención de ayudar a una causa. Finalmente, este tipo de actividades nos acercan a la gente y, concretamente, a un sector poblacional que nos interesa mucho, a personas buenas y de buenas costumbres. 

Falta de instrucción, los problemas que enfrenta una Logia surgen de dentro.

El más grande mal para la masonería se llama ignorancia. Mucho hemos hablado de los hermanos que se sienten herederos de los grandes pensadores del siglo XIX, pero cuando se les pregunta el significado de la marcha sacan barbaridades como «los tres reyes magos».

Es muy fácil caer en suposiciones e interpretaciones personales cuando se intenta explicar un tema, para ello es necesario contar con instrucción de calidad en las logias. Un segundo vigilante con conocimientos necesarios para introducir a los aprendices al mundo del simbolismo masónico es precisamente lo que hace falta.

También es necesario que quien esté al frente de las instrucciones haga una depuración del material que se imparte en su columna. No todos los documentos masónicos son de calidad y no todos los sitios de internet contienen mensajes claros y objetivos. Seamos más selectivos con el material que se imparte en nuestras Logias.  

Nosotros tenemos un artículo en el que abordamos más a fondo el tema de la instrucción masónica, te lo recomendamos: Instrucción masónica ¿Por qué es importante?

Las vacas sagradas, un problema que nadie quiere ver.

Otro de los principales males que aqueja a la institución masónica es la existencia de miembros intocables, seres que por sus años en la masonería se vuelven incuestionables. La realidad es que todos los que pertenecemos a la orden masónica estamos a expensas de nuestra soberbia e ignorancia, nadie lo sabe todo, nadie tiene la verdad universal.

Una de las primeras enseñanzas que se nos brindan al ser iniciados es la duda ante todo lo que no conozcamos por nuestros propios medios. Siempre hay que poner en duda el conocimiento que otros nos compartan, no importa si es el Maestro más experimentado del mundo o el aprendiz más nuevo, cualquiera nos puede enseñar y cualquiera se puede equivocar. La recomendación es: investigar, aprender, compartir.  

Además, es importante que tengamos en mente varios elementos: Un Maestro Masón tiene un recorrido y una carrera masónica que se debe respetar. Sin embargo, los conocimientos de un Aprendiz o compañero no deben ser desestimados o tomados a la ligera. A nadie debe sorprender que el Maestro Masón más viejo, pueda aprender más sobre el más joven de los aprendices.

El tema no pasa por edades, por tiempo en la orden o por grados; somos una organización de personas distintas. En este sentido, los masones debemos aprender a dejar de lado la soberbia y entender, que podemos aprender de todos.

Consideraciones finales sobre los problemas que enfrenta una Logia

Hay muchos problemas que enfrenta una Logia, esto es una realidad. Nuestra institución pasa por un momento complejo, no sólo por la situación económica o social que enfrenta nuestra región y el mundo. Sino, por una situación de vigencia; los masones de todo el mundo se topan con el hecho de que la nuestra, es una fraternidad que vive de las glorias del pasado, más que de los proyectos del presente. Nos hemos convertido en clubes de lectura de trabajos masónicos; y, aunque no está mal, la masonería ya no tiene mucho que ofrecer a mentes del siglo XXI que, como muchas, se preguntan, qué gano yo.

Y aunque esta circunstancia es criticable para los defensores de no exponer nuestra orden al escrutinio público, es una realidad. Si no tomamos decisiones, podríamos estar condenando nuestra institución a perder vigencia y lo peor, a perder miembros. Está en nuestras manos transformarnos para evolucionar u omitir el avance para perecer como institución.

Y tu: ¿Conoces más problemas que enfrenta una Logia? Déjalo en los comentarios, nos interesa mucho tu opinión.

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Maestro Masón.

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9 comentarios en «Los problemas que enfrenta una Logia»

  1. Estimados HH:. realmente os felicito por que este trazado posee mucha verdad y que es mi opinión , que nos olvidamos para que venimos a la Logia; es justamente a buscar de ser mejores con ejemplo en nuestras familia, trabajo, sociedad; hemos ingresado a una institución que practica virtudes y valores, los cuales están depreciados u olvidados en nuestra sociedad moderna y no solo en el Perú, en el mundo, no hay tolerancia, congruencia y Fraternidad auténtica; nos olvidamos que no somos omniscientes, ni que tampoco todo lo podemos hacer, faltando humildad. Reiteroles mis felicitaciones por esta contribución importantísima VAH RH Manuel Maguiña

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  2. Mi hermano, mi gratitud por expresar en lineas lo que me enfrentó en mi Logia. Al grado de querer expulsarme. Por llevar estos temas a los veteranos de mi Logia. Una tarea muy difícil, pero no imposible.

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  3. sin el animo de engrandecer como un pavo real, pero si es una temática, para desglosarse y ver los intereses de cada taller masónico y hablando de vacas sagradas, los altos cuerpos de la gran logia, establecen pagos, que se sacan de la bolsa y quieren que todos los HH.´. cooperen, sin que se haya pedido una opinión a todos los hermanos, ejemplo es la entrega a cada hermano de 20 boletos para su venta de 1000 pesos cada uno, y si no los vende el tendrá que pagarlos

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  4. QQHH:.
    En todos lados se cuecen fraternas habas….
    Los males de la sociedad del consumo se replican en las logias, porque estas están conformadas por seres imperfectos.
    Ahora, debemos considerar que son muchos los llamados y pocos los elegidos. A mi juicio, siempre habrán situaciones disrruptivas y disarmonicas en los talleres y esto forma parte fundamental de esta especie de “laboratorio social” donde debemos forjar y utlizar las herramientas que nos entrega la orden.

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